blog - artículos, entrevistas, reportajes y crónica de marta jiménez

Córdoba, ciudad de Cántico

Paseo por la calle Parras | ÁLEX GALLEGOS

Existen tantas rutas del Grupo Cántico como lectores de poesía. Además, otras tantas como ciudades por las que viajaron y en las que vivieron parte los integrantes de uno de los grandes episodios de la literatura española sucedido en la Córdoba de los años 40 y 50. Ciudades como Málaga, Madrid, Granada, París, Venecia, Nueva York, el estado de Florida, Puente Genil o La Carlota también podrían pasearse de la mano de Cántico, aunque el espíritu de Córdoba y sus alrededores esté íntimamente unido a sus vidas, a sus obras e incluso a sus muertes.

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Beatriz Sánchez: “A veces me pregunto ¿por qué tengo que hacerlo todo tan feo?”

(Mensaje de Whatsapp) Hola Beatriz, dime si te apetece hacer la entrevista en algún sitio de Córdoba que tenga que ver contigo.

(Audio de Whatsapp) No me des ideas, porque ya se me está ocurriendo el colegio de monjas donde tripití EGB, tripití. Eso es el origen de todo si te digo la verdad: Las Esclavas.

(Mensaje de Whatsapp) No te creo!!! Yo también estuve allí… esas madres, ese túnel, ese Sagrado Corazón de Jesús, esa Santa Rafaela María Porras Ayllón…

(Mensaje de Whatsapp) Lo hacemos allí? 👀

(Mensaje de Whatsapp) Voy a preguntar.

Lo que sigue es la conversación con la creadora visual Beatriz Sánchez (Córdoba, 1977) tras un tour por su colegio de las Esclavas, en la cordobesa plaza de San Juan, de la mano de su amabilísimo director David Fernández. Una gran charla que arroja luz sobre la actitud punky de esta artista que mezcla lo digital con lo analógico, que ama el humor, el disparate, lo grotesco y la basura, que dispara a pie de calle contra las imágenes que producen tanto el sistema como la cultura elitista y que ha acabado acomodada al low cost que ha marcado su vida artística. Y la otra, también.

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Nieves Galiot: «Para hablar de mis obras siempre se recurría a la palabra sensibilidad. Ahí lo dejo»

Las obras de Nieves Galiot han sido una suave luz atravesando la oscuridad cultural contemporánea de la ciudad. Una luz engañosa que regalaba fogonazos al mirarla de cerca. A mitad de los 90 Nieves era una de las escasas artistas veinteañeras que producían en Córdoba. Acababa de montar su taller de grabado y de collages y de objetos encontrados, su particular universo en el barrio de Las Costanillas. Desde allí lleva más de dos décadas disparando a la innegable belleza de todos los monstruos.

Licenciada en Bellas Artes y profesora de Artes Plásticas en secundaria, Galiot no dudó en salir a la escena artística sacando y dedicándole tiempo y energía a ese impulso creador que tantas mujeres han tenido que reprimir a lo largo de la historia. Esas de las que nadie ha oído hablar en su vida académica porque todos los «grandes creadores» fueron hombres.

La artista ha inaugurado esta semana en el patio del Colegio de Abogados una espléndida instalación titulada Toda persona. Nadie, que «lee mal» la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Armada con un pirógrafo, Galiot ha ido quitando palabras a los artículos de este texto. Literalmente las ha quemado y ha dejado la huella de esta acción. Además, no ha estado sola. Su hija Candela, de 8 años, la ayudó en su tarea y quemó la palabra «Estado». Una subversión poética que estará abierta en este espacio hasta el 12 de diciembre.

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Las palabras de El Brujo siempre llegan al cielo

El Brujo en Córdoba sobre el escenario del Gran Teatro | TONI BLANCO

«La tragedia ha muerto». Rafael Álvarez El Brujo confiesa que su enamoramiento de Esquilo lo llevó a inventarse su último espectáculo, Esquilo, nacimiento y muerte de la tragedia, representado la noche del 1 de noviembre, esa jornada patrimonio de Don Juan y Doña Inés, en el Gran Teatro de Córdoba.

Se trata de la mirada de un juglar sobre la tragedia griega y vuelve a llevar grabado a fuego el sello del actor lucentino: Las profundidades contadas desde un realismo elocuente de taberna, tan claro que se llena de romanticismo. Y Rafael vuelve a hacerlo como actor solista, una tradición europea que se remonta a los juglares antiguos y cuyo exponente más prestigioso es quien le cambió la vida a El Brujo, Dario Fo.

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