blog - artículos, entrevistas, reportajes y crónica de marta jiménez

El lenguaje de las flores

La instalación Duende, que reinaba en el patio de la Posada del Potro como la gran ganadora del primer Festival Flora, contaba entre sus flores con unas cuantas llamadas gloriosas. Provenientes del sur de África y del sur de Asia, estas flores raras pertenecen a la familia de los lirios. En el lenguaje victoriano de las flores, en el que una ha vuelto a creer tras este otoño de patios en flor de floristas, el significado de estas gloriosas viene a ser: «ardo de amor por ti». Algo así como lo que el mecenas de esta cita internacional y exitosa, Jianping Fu, afirmó sentir por la ciudad y por sus patios la primera vez que se cruzó con ellos.

Leer más –>

#mejorenlafilmo

Disfrutar de una película en versión original en los cines comerciales de la ciudad –con subtítulos, claro que sí– continúa siendo como escalar un ochomil. Algo que retrata con bastante elocuencia cuál es el grado de nuestros hábitos culturales. No digamos ya ver una película en una lengua del estado diferente al castellano. Fugazmente y en versión doblada vimos en Córdoba Verano 1993, el impresionante debut de Carla Simón que representará a España para los próximos Oscar y que de llegar a estrenarse aquí en su idioma, el catalán, «queman el cine tal y como está el patio», según oí decir a un exhibidor.

Leer más –>

Rosa María Calaf: “La famosa posverdad no es más que la mentira”

Somos una especie en viaje, no tenemos pertenencias, sino equipaje, canta Jorge Drexler. Si este verso hubiera que aplicárselo a una de nuestras contemporáneas, esa sería Rosa María Calaf. Pionera del periodismo cuya voz nos ha hablado desde los confines del mundo durante media vida. Ella nos ha abierto los ojos desde el rigor, realizando una labor sobria y fiable, como la describe su colega Enric González. Una mujer que el único periodismo que conoce es el comprometido.

Seguir leyendo en cordópolis

La ciudad vista al trote de un coche de caballos

“Los que construyeron esta puerta, ya se han muerto”. Un afamado cronista taurino cordobés solía contar esta anécdota que un día, hace ya más de una década, escuchó que contaba un cochero de coche de caballos a unos guiris delante de la Puerta de Almodóvar. Como los coches de caballos son una de las instituciones inmortales de esta ciudad, el eslabón que la conecta con la Córdoba que describieron los viajeros Borrow y Gautier en el XIX, este periódico ha decidido retratar en primera persona la experiencia que vive cualquier visitante que opta por recorrer la ciudad en este transporte inmemorial y turístico.

Seguir leyendo en Cordópolis