blog - artículos, entrevistas, reportajes y crónica de marta jiménez

Rita Rutkowski: “He tenido que escuchar muchas veces que pinto como un hombre”

La pintora nacida en Londres, de padres polacos, criada en Nueva York y residente en Córdoba desde hace más de medio siglo, Rita Rutkowski Wulfsztadt, escoge el Museo de Bellas Artes para encontrarnos una fría mañana aún de otoño. Es temprano y queremos estar a solas con ella, antes de que lleguen los primeros visitantes, ante su óleo Imágenes en la calle (Street images), que cuelga en la sala de arte contemporáneo. Una pintura que forma parte de las obras donadas por Rita al museo. Al llegar, el director, José María Palencia, la hace feliz al comunicarle que en primavera habrá una exposición monográfica con algunas de estas obras. “Será un gran regalo de cumpleaños”, expresa la pintora que cumplirá entonces 83 años.

Ramón Román: “Los nuevos bárbaros nos dedicamos a las Humanidades”

“La barbarie se extiende en nuestro siglo y el pensamiento parece que se silencia”. La primera frase del contundente y sustancial ensayo La terapia de lo inútil (El árbol del silencio, 2014), del profesor de la UCO Ramón Román, apunta al desastre. Sin embargo, al cerrar el libro el lector acaba con la sensación de que la nueva filosofía ha de seguir proponiendo retos, tras el apocalipsis, a una nueva cultura hechizada por la tecnología, la imagen y el entretenimiento.

Manu Mart (Estirpe): “He perdido el miedo a lo que pueda venir”

El cantante de Estirpe lleva la cara de Chaplin tatuada en su brazo izquierdo. El retrato en su piel de alguien a quien admira se ha convertido en su kriptonita emocional, una imagen para recordar que “con humor se pueden ganar todas las batallas”. La otrakriptonita, la física, la recibe desde marzo enchufado a ella en un hospital. Un mes antes, tras volver de una gira que llevó a su banda a Los Ángeles y a México con Neurasia, el séptimo disco del grupo, casi todo se acabó. Manu escuchó las palabras cáncer y tumor asociadas a su estómago. Su mundo se vino abajo mientras preguntaba si podría ir a tocar dentro de nueve días, que tenían un concierto.

Isel Rodríguez: “Perder la orquesta sería como volver al siglo XIX”

El concertino es el violinista primero de una orquesta, quien se encarga de la ejecución de los solos. Y ese es el papel de Isel Rodríguez en la Orquesta de Córdoba desde su creación en 1992. De la mano del maestro Brouwer, la violinista llegó a la ciudad junto a cinco compatriotas cubanos más para presentarse a las oposiciones de nuestra orquesta. En La Habana, su ciudad, y con 22 años se había convertido en la concertino más joven de la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba, pero la dureza del periodo especial en la isla y ser madre un bebé no le hicieron dudar de la oportunidad que se presentaba cruzando a la otra orilla del Atlántico. Y aquí sigue.