blog - artículos, entrevistas, reportajes y crónica de marta jiménez

Rosario Vacas: “Más que clan parecemos empresa creativa”

Rosario Vacas
Selfie de la bailaora preparada para debutar en la ópera creada por su hermano Fer

La artista protagoniza el nuevo proyecto de su hermano Fernando, una ópera flamenca titulada A través de la luz, que se estrena el jueves en la ciudad donde nació, Córdoba

Está orgullosa de ser la “hermana de”. Tanto porque admira a su hermano, el músico Fernando Vacas, como porque ser bailaora, empresaria y diseñadora en Córdoba la ha vacunado contra tener algo que demostrar. Rosario Vacas debuta el jueves en su primera ópera, A través de la luz. Una ópera flamenca, creada por su hermano Fer para cambiar los ejes cartesianos del flamenco y llevarlos a un lugar todavía no explorado. Inspirado por Morente, Einsturzenden Neubaten, Lorca, los surrealistas franceses, Valdelomar, Julio Romero de Torres y David Lynch, el espectáculo se estrena el jueves 27 en la sala Long Rock dentro del ciclo Club Reserva 1925.

Y es que por el arte que sale de su familia, Rosario iría a la Conchinchina.

Álvaro ‘Tarik’: “Una fábrica de colores es un sitio muy oscuro”

 

Selfie’ de Álvaro Tarik ante su frigorífico. “Ese punto borroso y espontáneo creo que tiene mucho que ver conmigo”.

Con Álvaro Muñoz -Tarik, Rufus T y ex Yacentes- inauguramos esta sección de selfies,interiores y exteriores, de personajes de la realidad. El músico cordobés, uno de los punkisochenteros más tenebrosos de la ciudad transmutado en gentleman del pop, celebra este jueves en la sala Góngora los 25 años de su banda más famosa, Tarik y la fábrica de colores, aunque junto a músicos que no pertenecieron a aquella (Fernando Vacas, Eric Jiménez y CC Olivas).

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KISS THE FUTURE




Esta semana el futuro le ha dado un beso a la ciudad. O Córdoba se lo ha dado al futuro, no lo tengo nada claro. El lunes, Mario Fernández, presidente de Kutxabank, ergo de Cajasur, vino a anunciar la buena nueva de que la entidad de la paloma ya es la más solvente de Andalucía. “En Cajasur bastaba con aplicar un modelo de gestión distinto”, dijo Supermario en Córdoba. Y tanto. El martes, ese modelo de gestión tan contrario a tiempos pretéritos, convirtió la joya cultural de la corona bancaria en Córdoba, el Palacio de Viana, en una nave espacial. Casualidades y causalidades de la vida.
Porque si importante es el dinero -qué pena-, más importantes son los símbolos. El grupo cordobés Prin’ La Lá, pilotado por el comandante Vacas, ha sido el encargado de limpiar el palacio de los marqueses, ya no del polvo de cinco siglos, sino de la caspa acumulada en sus bargueños, tapices y porcelanas durante las últimas dos décadas. Sus  estancias barrocas son el escenario del nuevo videoclip del trío, lleno de niños disfrazados, guerreros espaciales glam y fantasmas. Su presentación consistió el martes en un paseo nocturno, a modo de intervención, por sus doce patios acompañado de efectos sonoros, velas, músicas que salen por las ventanas o radios bajo el agua. Una dimensión, la contemporánea, prácticamente desconocida en este lugar tan hermoso.
Es verdad que han tenido que venir de otro mundo para que entre el aire de nuestro tiempo en Viana, pero, felizmente, esos alienígenassiguen contando con el talento de aquí. El disco de Prin’ La Lá es uno de los acontecimientos indies de la temporada y la ciudad ha sabido estar a la altura. Y todo ello ha ocurrido en una cosmosemana de poetas, cantautores al atardecer de una azotea y hasta un encuentro de ‘Wordpress’ en Córdoba. El círculo lo ha cerrado Boriso Viana, uno de los muchos sobrenombres de Boris Vian, artista nombrado hasta la obsesión en una canción de lalá. Con todo ello he repostado optimismo y he entrevisto a la ciudad como metáfora de un porvenir intergaláctico. Kiss the future.

ARIZONA BABY


























Confieso que sucumbo cada vez que escucho la suntuosa voz de Howe Gelb en el ‘iPod’. Proclamo que me pareció un buen augurio que hace dos años el norteamericano, acompañado de una ‘Band of gypsies’, presentara en la Posada del Potro su experimento “Alegrías” –una nueva mutación del flamenco ‘made in Córdoba’, transición entre tradición y evolución-, llenando con su voz un futuro centro del flamenco aún vacío. Nada es casualidad. La antigua posada está situada frente a la que fue casa de Julio Romero, pintor del cuadro que ilustra y da nombre al trabajo más andaluz de Gelb. El músico  cerró el círculo el pasado jueves poniendo el punto y final a su gira internacional en un helado teatro Góngora (los recortes parecen haber llegado a la calefacción de los espacios municipales) que caldeó con palmas, guitarras y con los mordiscos de su voz.


Esta vez lo acompañaban menos ‘gypsies’ que al principio y faltó el maestro Raimundo Amador, así que el concierto transitó más por el desierto...