blog - artículos, entrevistas, reportajes y crónica de marta jiménez

Ana Verdú: “No consta una donación de Fernando III para uso catedralicio”

Las vestales eran sacerdotisas de la antigua Roma que tenían la responsabilidad de mantener encendido el fuego sagrado del templo de Vesta. Ana Verdú no es sacerdotisa y habita en nuestro tiempo, pero tiene la misión de mantener encendido el fuego sagrado de la memoria de la ciudad. Ella dirige, desde 1992, al solvente equipo de uno de nuestros templos laicos y joya de la corona: el Archivo Municipal de Córdoba. Un referente cultural de primer orden y uno de los archivos más consultados de España.

Así que no resulta insustancial a los ojos de la periodista y del fotógrafo, que en su despacho tenga un lugar de honor la figura del dios romano Jano, simbología de los archivos por sus dos caras: una que mira al pasado y otra al futuro. La escultura que disfruta cada día esta archivera tiene las caras de Sócrates y de Séneca, quienes conviven en su hermoso despacho con varios vaciados del sello de la ciudad de 1284, regalo del Archivo Histórico Nacional. “Es una foto de la ciudad del siglo XIII y este es el sello de Córdoba y no el del león rampante, que es el de la provincia”, explica con determinación la archivera. Es la primera pista que nos da esta mujer seria y amable de su alto sentido de la historia, lo que la hace ser capaz de indignarse ante la menor tropelía o amenaza al rigor.

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¿Puede convertirse una casa-patio en una cooperativa de viviendas?

Proyecto Pax (Patios de la Axerquía) pretende “incentivar” un proceso de rehabilitación y reactivación de la Axerquía y el casco histórico en general con “procesos colaborativos”

¿Es compatible la casa-patio tradicional con los nuevos modos de habitar? ¿Sería posible regenerar el barrio mediante fórmulas colectivas de rehabilitar y convivir? ¿Qué modelos de gestión lo posibilitarían? Algunas de estas preguntas centraron ayer por la mañana tres debates paralelos en el patio de la calle Trueque, 4, en San Lorenzo. Unos debates protagonizados por la ciudadanía en los que emergieron asuntos como las cooperativas y las casas de alquiler, las viviendas vacías, la normativa, los restos arqueológicos, el turismo o la proyección romántica que tiene esta tipología de vida que fue tan dura años atrás y que aún lo sigue siendo en algunos casos de infravivienda.

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Turismofobia

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Turismo masivo: pan para hoy y hambre para mañana

Marta JiménezMarta Jiménez@radiomarta

No rechazo a los turistas. Aún no, pero estoy a punto. Córdoba incrementa cada año el número de visitantes sin que exista un modelo turístico de ciudad. Llega mayo y todo se desequilibra. Córdoba deja de poseer esa escala tan humana y sostenible que la caracteriza, para convertirse en un gran contenedor de turismo de sol y flores. Que levante la mano el habitante de Córdoba que no se sienta «excluido» de la fiesta de los patios o que piense que ésta ha perdido enormes dosis de autenticidad desde que se coronó con el título de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Ya no reconozco San Basilio durante estos días, al igual que dejé de sentir mía la calle Deanes hace muchos años. Turismo masivo: pan para hoy y hambre para mañana.

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Rosa Colmenarejo: “En los patios no se piensa en el mañana sino en el ayer”

El patio de la Capilla del Palacio de Viana es uno de los favoritos de la paisajista Rosa Colmenarejo. Y allí la cita Cordópolis para charlar. Se trata de un patio en penumbra, fresco, de carácter sobrio y lleno de arqueología. El techo vegetal lo conforman árboles cítricos y es un espacio sin flores. Solo hay helechos y macetas de clivias. Reina el silencio, el rumor del agua y el canto de los pájaros. Toda una invitación a la calma y la introspección.

Fue el primer patio que visitó Rosa en su primera visita como no turista a Córdoba. La llevó hasta este espacio el arquitecto Rafael Obrero y allí se quedaron charlando hasta que los echaron. “Si yo pienso en un patio, esta es la foto fija que me viene a la cabeza”, confiesa. Para Colmenarejo, este es un patio que mezcla lo profesional con lo emocional y da gusto oírla hablar sobre la organización de los naranjos, el sentido de la fuente, la presencia de las flores, que no hay. “La contención que tiene es muy japo”, describe. “Descubrir esto fue una reconciliación porque yo venía muy influenciada por el patio japonés y mi primera impresión de los patios de cordoba fue muy flower power, mucho color, mucho subidón de macetas pintadas. Aquí hay una parte de lo que yo concibo como belleza”.

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