blog - artículos, entrevistas, reportajes y crónica de marta jiménez

Puerta Nueva: hola ‘coworking’, adiós arte contemporáneo

Zubero_Puerta Nueva
Fotografía del proyecto ‘Existenz’ de Begoña Zubero, ganadora del primer premio Pilar Citoler y expuesta en la sala Puerta Nueva en 2006.

La que durante diez años ha sido sala de arte contemporáneo se recicla en espacio de coworking y comedor de la Facultad de Derecho | El comisario de arte Jesús Alcaide y el artista José María Báez lamentan el cierre

La mesa de reuniones de la sala principal de la Stasi. Una tenebrosa fotografía de las dependencias de la policía secreta de la Alemania del este, como espacio extraordinario y estremecedor de la historia del siglo XX, ganó el I Premio Pilar Citoler en 2006. Convocado por la Universidad de Córdoba y la Fundación Provincial de Artes Plásticas Rafael Botí, aquella primera y prestigiosa edición premió a la bilbaína Begoña Zubero por una imagen “situada entre lo expresivo y lo documental” que se pudo disfrutar en la Sala Puerta Nueva. Este espacio, dedicado a la creación contemporánea desde 2004 hasta ahora, mantenía últimamente sus constantes vitales a duras penas y todo apunta a que pasará a mejor vida este curso que comienza.

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CON-CIENCIA































La ciencia es un arma cargada de futuro. Lo saben todos menos el Gobierno de España, que al no estar a la altura del conocimiento sigue gastando millones de euros en otras sofisticadas armas, las destructivas, y recortando de casi lo único que construye, tiende puentes y hace avanzar a cualquier sociedad: la investigación. O el I+D+i, ustedes mismos. El viernes se celebró simultáneamente en 350 ciudades europeas La noche de los investigadores, un acontecimiento que también ocurrió en el sur del continente y por vez primera en Córdoba. Una fiesta de la ciencia en la que profanos ciudadanos escucharon microcuentos de boca de científicos vestidos para la ocasión con la bata de la divulgación.
Para variar, los ciudadanos elegidos pudieron decodificar el lenguaje de unos proyectos que han nacido en nuestro campus y que de otro modo nos estarían vedados. Supimos que aquí se investiga sobre cómo potabilizar agua con energía solar, sobre un nuevo modelo de gestión del Guadalquivir o por qué somos lo más en aerobiología pero, una cosa llevó a la otra, se acabó hablando de recortes, del no futuro de los jóvenes investigadores, de la falta de conexión de estos proyectos científicos con la empresa o de los grandes intereses para no hallar determinados resultados investigadores.
En el gran escenario del Rectorado se desgranaron ocho proyectos en un ambiente estimulante. Hubo muchas preguntas, pero una brillaba intensamente sobre las demás: el por qué siete de ellos eran de ciencias y sólo uno de letras (sobre el cyberbullying en la adolescencia) ¿Cómo es posible...